ÍNDICE:
1.
EL
PROCESO.
2.
FUENTES DE
BIOMASA.
3.
BENEFICIOS DE
LA BIOMASA.
4.
PROBLEMAS DE
LA BIOMASA.
INTRODUCCIÓN.
Para la
mayoría de la población mundial, las formas
más
familiares de energía renovable son las que provienen del
sol y del viento. Sin
embargo existen otras fuentes de energía, como
leña, carbón de leña, cascarilla
de arroz, que proveen un alto porcentaje de la energía
consumida en el mundo y
tienen potencial para suplir mayores volúmenes.
El
término biomasa se refiere a toda la materia
orgánica
que proviene de árboles, plantas y desechos de animales que
pueden ser
convertidos en energía; o las provenientes de la agricultura
(residuos de maíz,
café, arroz), del aserradero (podas, ramas,
aserrín, cortezas) y de los residuos
urbanos (aguas negras, basura orgánica y otros). Esta es la
fuente de energía
renovable más antigua conocida por el ser humano, pues ha
sido usada desde que
nuestros ancestros descubrieron el secreto del fuego.
Desde la
prehistoria, la forma más común de utilizar la
energía de la biomasa ha sido por medio de la
combustión directa: quemándola en
hogueras a cielo abierto, en hornos y cocinas artesanales e, incluso,
en
calderas; convirtiéndola en calor para suplir las
necesidades de calefacción,
cocción de alimentos, producción de vapor y
generación de electricidad.
Los avances
tecnológicos han permitido el desarrollo de
procesos más eficientes y limpios para la
conversión de biomasa en energía;
transformándola, por ejemplo, en combustibles
líquidos o gaseosos, los cuáles
son más convenientes y eficientes. Así aparte de
la combustión directa, se
pueden distinguir otros dos tipos de procesos: el
termo-químico y el
bio-químico.
Las fuentes
más importantes de biomasa son los campos
forestales y agrícolas pues en ellos se producen residuos
(rastrojos) que
normalmente son dejados en el campo al consumirse sólo un
bajo porcentaje de
ellos con fines energéticos. En la agroindustria, los
procesos de secado de
granos generan subproductos que son usados para generación
de calor en sistemas
de combustión directa; tal es el caso del bagazo de
caña de azúcar, la
cascarilla de café y la de arroz. Por otro lado, los centros
urbanos generan
grandes cantidades de basura compuestas en gran parte, por materia
orgánica que
puede ser convertida en energía, después de
procesarla adecuadamente.
Las
denominadas “granjas energéticas” pueden
suplir un
porcentaje significativo de los requerimientos energéticos
mundiales y, al
mismo tiempo, revitalizar las economías rurales, proveyendo
energía en forma
independiente y segura y logrando importantes beneficios ambientales.
Las
comunidades rurales pueden ser, entonces, energéticamente
auto suficientes en
un alto grado, a partir del uso racional de los residuos y
administrando inteligentemente
la biomasa disponible en la localidad.
Figura 1.
Central de Biomasa.
1.
EL
PROCESO.
Se
considera que la biomasa es una fuente renovable de energía
porque su valor
proviene del Sol. A través del proceso de
fotosíntesis, la clorofila de las
plantas captura su energía, y convierte el
dióxido de carbono (CO2) del aire y
el agua del suelo en carbohidratos, para formar la materia
orgánica. Cuando
estos carbohidratos se queman, regresan a su forma de
dióxido de carbono y
agua, liberando la energía que contienen. En la figura 2 se
muestran los
contenidos de carbono en la biomasa existente en un bosque primario. De
esta
forma, la biomasa funciona como una especie de batería que
almacena la energía
solar. Entonces, si se produce en forma sostenida o sea en el mismo
nivel en
que se consume, esa batería durará
indefinidamente.
Figura 2.
Toneladas de carbono por
hectárea en el bosque primario.
2.
FUENTES DE
BIOMASA.
Los
recursos biomásicos incluyen cualquier fuente de materia
orgánica, como desechos agrícolas y forestales,
plantas acuáticas, desechos
animales y basura urbana. Su disponibilidad varía de
región a región, de
acuerdo con el clima, el tipo de suelo, la geografía, la
densidad de la
población, las actividades productivas, etc; por eso, los
correspondientes
aspectos de infraestructura, manejo y recolección del
material deben adaptarse
a las condiciones específicas del proceso en el que se
deseen explotar.
Figura
3. Ciclo de generación de biomasa.
3.
BENEFICIOS DE
LA BIOMASA.
El
aprovechamiento
de la biomasa como fuente de energía ofrece un amplio rango
de beneficios
ambientales: puede contribuir a mitigar el cambio climático
y el efecto
invernadero, reducir la lluvia ácida, prevenir la
erosión de los suelos y la
contaminación de las fuentes de agua, reducir la
presión provocada por la
basura urbana, enriquecer el hábitat de la vida silvestre y
ayudar a mantener
la salud humana y estabilidad de los ecosistemas.
a)
Cambio climático, la
actividad humana, principalmente el uso de combustibles
fósiles, emite millones de toneladas de los denominados
“gases de efecto
invernadero” a la atmósfera. Estos incluyen el
dióxido de carbono y el metano,
entre otros, y contribuyen a modificar el clima global.
El
metano que escapa de los rellenos sanitarios y de las aguas
residuales de procesos industriales, agrícolas y urbanos,
puede ser minimizado
al convertirlo en energía térmica,
eléctrica o mecánica.
Todas
las cosechas, incluyendo las plantaciones energéticas,
capturan carbono a través de las plantas mientras crecen,
produciendo un
balance natural de carbono en los suelos. Cuando se quema biomasa, el
dióxido
de carbono liberado es absorbido por la siguiente cosecha en
crecimiento; este
se denomina un “ciclo cerrado de carbono”. De
hecho, la cantidad de carbono
secuestrado puede ser mayor que la del liberado durante la
combustión debido a
que muchos de los cultivos energéticos son permanentes: al
utilizar solo una
parte de la planta las raíces, además de
estabilizar los suelos, secuestran
carbono en su regeneración año tras
año.
b)
Lluvia ácida, la
lluvia ácida es causada, principalmente, por las emanaciones
de sulfuro y óxido de nitrógeno de la
combustión de hidrocarburos y causa la
muerte de cultivos y la contaminación de las aguas;
además de ser nocivo para
la vida humana y silvestre. Dado que la biomasa no tiene contenido de
sulfuro,
su conversión en energía no produce lluvia
ácida.
c)
Erosión de suelos y contaminación de agua, los
cultivos y plantaciones energéticas ayudan a estabilizar los
suelos, lo cual reduce la erosión y la pérdida de
nutrientes.
Los
procesos de digestión anaeróbica reducen la
contaminación
del agua debido a que se usan desechos animales y agrícolas
antes de que
penetren en los suelos y lleguen a los ríos.
La
combustión de los desechos de aserrío puede
evitar que el
aserrín y las astillas producidas en los aserraderos
contaminen los ríos que
deben alimentar, luego, los procesos agrícolas aguas abajo.
d)
Contaminación por basura urbana, el
aprovechamiento de los residuos urbanos y agrícolas reduce
el volumen de los
rellenos sanitarios y la generación del gas metano. Esto
permite convertir un
producto contaminante en energía libre de emanaciones
nocivas para el ambiente.
e)
Hábitat silvestre
, l
os
cultivos energéticos son
hábitat de todo tipo de vida silvestre; por ejemplo los
árboles ofrecen posibilidades
para que la vida acuática florezca, al proveer sombra y
estabilizar los cauces
de ríos y las orillas de los lagos. Ciertas plantaciones
energéticas pueden
ofrecer refugio para aves y otros animales, especialmente si son
planificados
apropiadamente; además, pueden ser un soporte vital para
bosques centenarios
que albergan hábitat no sustituibles.
4.
PROBLEMAS DE
LA BIOMASA.
Por
su naturaleza, la biomasa
tiene una baja densidad relativa de energía; es decir, se
requiere su disponibilidad
en grandes volúmenes para producir potencia, en
comparación con los
combustibles fósiles, por lo que el transporte y manejo se
encarecen y se
reduce la producción neta de energía. La clave
para este problema es ubicar el
proceso de conversión cerca de las fuentes de
producción de biomasa, como
aserraderos, ingenios
azucareros
y granjas, donde
los desechos de aserrío, el bagazo de caña y las
excretas de animales están
presentes.
Su
combustión incompleta
produce materia orgánica, monóxido de carbono
(CO) y otros gases. Si se usa combustión
a altas temperaturas, también se producen óxidos
de nitrógeno. A escala
doméstica, el impacto de estas emanaciones sobre la salud
familiar es
importante.
La
producción y el
procesamiento de la biomasa pueden requerir importantes cantidades de
materias
primas, como combustible para vehículos y fertilizantes, lo
que da como
resultado un balance energético reducido en el proceso de
conversión. Es
necesario minimizar el uso de estas materias primas y maximizar los
procesos de
recuperación de energía.
Aún
no existe una plataforma
económica y política generalizada para facilitar
el desarrollo de las tecnologías
de biomasa, en cuanto a impuestos, subsidios y políticas que
cubren, por lo
general, el uso de hidrocarburos. Los precios de la energía
no compensan los
beneficios ambientales de la biomasa o de otros recursos
energéticos
renovables.
El
potencial calórico de la
biomasa es muy dependiente de las variaciones en el contenido de
humedad, clima
y la densidad de la materia prima.
Referencia:
- BUN-CA: http://www.bun-ca.org/site/